Pan de muerto and sugar skulls by Daniel del Real

Pan de muerto and sugar skulls by Daniel del Real

Even the dead have a sweet tooth!

October 31, 2020

Bread has been a staple food in Mexico since its introduction by the Spanish in 1519. Over the course of hundreds of years generations of Mexicans have done many things with bread including making a variety of well known pastries collectively called pan dulce or sweet bread. There are many different kinds which employ a variety of ingredients and techniques in their elaboration. Among them are a handful of pastries known as pan de muerto or bread of the dead. These are sweet breads found all throughout Mexico during the weeks leading up to Day of the Dead.

Typical pan de muerto looks like a bun with crossbones placed on top. It can then have a sprinkling of sugar, flour, or sesame seeds. It can also vary in its ingredients to make a simple sugary bun or to include hints of cinnamon, anise, or citrus tones. Some pan de muerto can be small and some can be big and even include additional lines of bones over the top of them. But what does the design of the pastry even mean, you might wonder? It is said that the circular bun represents the circle of life, though it can also represent the top of a skull. The cross bones represent the deceased. Though those can also be interpreted as tears falling down the bun.

Not all pan de muerto has the bun with crossbones appearance. Some can take on the shape of a person or child. Some look like an ear of corn, while some is shaped like a heart and dyed red. It is this version of pan de muerto that tells us the story of its origin. The Aztecs practiced ritual sacrifice in which a princess was offered to a God. Her still beating heart would be placed in a bowl with amaranth leaves. The elder leading the ritual would then take a bite of the heart in appreciation to a God. Spanish priests who tried to put an end to this tradition would instead make bread in the shape of a heart and sprinkle it with sugar that was dyed red thus giving birth to pan de muerto.

If your dead has a sweet tooth pan de muerto can’t satisfy, you can always just give them sugar… in the shape of a skull. A calavera or sugar skull is one of many different types of alfeñique (sugar paste) treats prominent during Day of the Dead. These treats arrived in Mexico with the expulsion of Mudéjares from Spain in the early 1600s. Those which settled in Mexico arrived in the state of Morelos where sugar cane was highly accessible. It was here they introduced their al-fanid (sugar paste craft) to the Aztec tradition of honoring the dead to create alfeñique as it is known in Mexico today. A typical alfeñique sugar skull features a solid sugar paste form that is dressed with various edible embezzlements to resemble Posada’s Calavera Catrina. Additionally, some skulls may have name tags placed on their forehead and given to children who share their name.

Not all alfeñique is made of sugar paste, as the modern use of the word also includes chocolate and other confections molded into skulls. It’s not uncommon to find malvaviscos or marshmallows in the shape of a skull either covered in colored sugar or chocolate similar to Peeps sold during Easter. Alfeñique can also be seen in the form of animals, coffins, crucifixes, and many other things that are only limited by the imaginations of the artisans who make them. Surely there is a design out there that your dead will enjoy, however, it’s also important to make sure to pick up a pan de muerto or sugar skull to satisfy one’s own sweet tooth too!

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¡Hasta los muertos son golosos!

Octubre 31, 2020

El pan ha sido un alimento indispensable en México desde su introducción por los españoles en 1519. A lo largo de cientos de años, generaciones de mexicanos han hecho muchas cosas con el pan, incluyendo la elaboración de una variedad de confecciones conocidas colectivamente como pan dulce. Hay muchos tipos diferentes que emplean una variedad de ingredientes y técnicas en su elaboración. Entre ellos se encuentran unos panes conocidos como pan de muerto. Estos son panes dulces que se encuentran en todo México durante las semanas previas al Día de Muertos.

El pan de muerto típico parece un bollo con tibias cruzadas encima. Luego puede tener una pizca de azúcar, harina, o semillas de ajonjolí. También puede variar en sus ingredientes para hacer un panecillo azucarado simple, o para incluir toques de canela, anís, o tonos cítricos. Algunos panes de muerto pueden ser pequeños y otros pueden ser grandes e incluso incluir tibias adicionales sobre ellos. Quizá te preguntaras qué significa el diseño de este pan. Se dice que la forma circular representa el círculo de la vida, aunque también puede representar la parte superior de un cráneo. Los huesos cruzados representan al difunto, aunque esos también pueden interpretarse como lágrimas derramadas.

No todo pan de muerto tiene la apariencia clásica del panecillo con tibias cruzadas. Algunos pueden adoptar la forma de una persona o un niño. Algunos parecen una mazorca de maíz, mientras que otros tienen forma de corazón y teñidos de rojo. Es esta versión del pan de muerto la que nos cuenta la historia de su origen. Los aztecas practicaban el sacrificio ritual en el que se ofrecía una princesa a un dios. Su corazón aún palpitante sería colocado en un cuenco con hojas de amaranto. El mayor que dirigía el ritual mordía el corazón en agradecimiento a un Dios. Los sacerdotes españoles que intentaron acabar con esta tradición en su lugar hacían pan en forma de corazón y lo espolvoreaban con azúcar teñido de rojo, dando así a luz el pan de muerto.

Si tu muerto es más goloso y el pan de muerto no lo puede satisfacer, puedes simplemente darles azúcar… en forma de calavera. Una calaverita es uno de los muchos tipos diferentes de golosinas conocidas como alfeñique prominentes durante el Día de Muertos. Estas golosinas llegaron a México con la expulsión de Mudéjares de España a principios del siglo XVII. Los que se asentaron en México llegaron al estado de Morelos donde la caña de azúcar era muy accesible. Fue aquí donde introdujeron su al-fanid (artesanía en pasta de azúcar) a la tradición azteca de honrar a los muertos para crear alfeñique como se conoce hoy en México. Una calaverita de azúcar típica de Alfeñique presenta una forma de pasta de azúcar sólida que está vestida con varios desfalcos comestibles para parecerse a la Calavera Catrina de Posada. Además, algunas calaveras pueden tener etiquetas con su nombre colocadas en la frente y entregadas a los niños que comparten su nombre.

No todo alfeñique está hecha de pasta de azúcar, ya que el uso moderno de la palabra también incluye chocolate y otros dulces moldeados en calaveras. No es raro encontrar malvaviscos en forma de calavera cubiertos de azúcar de colores o chocolate similar a los Peeps que se venden durante la Pascua. Alfeñique también se puede ver en forma de animales, ataúdes, crucifijos y muchas otras cosas que solo están limitadas por la imaginación de los artesanos que los elaboran. Seguramente hay un diseño que sus muertos disfrutarán, sin embargo, también es importante asegurarse de elegir un pan de muerto o una calaverita para satisfacer a los golosos vivientes.

by Daniel Del Real



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